Análisis Titanfall

Duración: 8:00

La parte trasera de la cajita de Titanfall para Xbox One dice “Believe the Hype” (“Cree en toda la expectativa y bombo”) que se generó alrededor de este juego. Ganador de más de 60 premios en la E3 del año pasado, ya entonces era considerado como un revulsivo en los shooters de primera persona, capaz de evolucionar el género y mostrar todo el potencial de las consolas de nueva generación. Además, Microsoft apostó fuertemente por Titanfall, convirtiéndolo en un título exclusivo para sus consolas, esperando sea una importante razón para que la gente adquiera la nueva Xbox One.

Desarrollado por un nuevo estudio, Respawn Entertainment, creado por los fundadores de Infinity Ward, quienes nos trajeron el Call of Duty original y su iteración moderna, Modern Warfare, ¿puede Titanfall alcanzar las expectativas puestas en él, ser acreedor de todos los elogios que escuchamos durante casi un año y cumplir con su lema?

Ganador de más de 60 premios en la E3 del año pasado, ¿puede Titanfall alcanzar las expectativas puestas en él?

A pesar de toda esta publicidad, algunos detalles específicos de Titanfall nos fueron revelados a cuentagotas antes de su lanzamiento. Nos habían ya contado que a pesar de ser un título que se jugaría exclusivamente online, iba a tener un modo historia para compensar su falta de campaña de un jugador. Pero como dijimos, los detalles al respecto escaseaban. Y es porque en verdad, la misma es muy básica. En el futuro, dos bandos que poseen armas de alta tecnología y titanes, gigantes robóticos con un masivo poder de fuego, se enfrentan en una guerra sin cuartel en un planeta distante, buscando controlar sus recursos. La narrativa se cuenta en unos brevísimos minutos antes de saltar al campo de batalla, los cuales van variando entre los distintos modos de combate que también podemos elegir cuando no estamos jugando la campaña, y durante la lucha aparecen nuestros jefes dándonos mensajes de qué es lo que está pasando. Pero es casi imposible de prestarle atención, cuando estás buscando a un enemigo para disparar, o defendiéndote del ataque simultáneo de varios titanes que amenazan tus posibilidades de supervivencia. Además, la historia no tiene múltiples ramas ni finales: aunque dejemos al enemigo en cenizas, si en la misma se suponía que ese combate debía ser una derrota, así lo tratarán nuestros superiores, que siguen contándonos lo que se va sucediendo, antes de iniciar el siguiente enfrentamiento. En definitiva, la historia es demasiado genérica y con personajes olvidables y poca gente le va a prestar atención, ya sea porque la misma es intrascendente, porque muchas veces no tiene correlación con lo que está sucediendo en el campo de batalla, o porque simplemente es muy difícil de seguir durante el caos de disparos que son cada uno de los mapas.

Sandguchito de Titán

Sandwich de Titán…

Los combates están limitados a 12 jugadores (6 contra 6), y aunque parezca un número demasiado reducido (sobre todo para una consola de nueva generación y frente al Battlefield 4 con sus brillantes 64 jugadores en simultáneo), tiene una razón de ser: al igual que los Call of Duty, los desarrolladores buscaron lograr un juego que sea muy parejo para todos los contendientes, en mapas contenidos y pequeños donde se lograra el mayor caos y flujo de adrenalina posible. A tal fin, se puebla el mapa con enemigos como los espectros y los grunts, que son controlados por la Inteligencia Artificial. Esto cumple dos cometidos, por un lado nivela el juego para los menos expertos, ya que podrán fácilmente acumular muertes con estos enemigos controlados por la IA, y por otro, al haber tal densidad de combatientes en un campo reducido, implica que todo el tiempo alguien esté disparando y revelando su ubicación en el mapa, con lo cual los típicos “campers” y francotiradores son algo que en este juego no funciona muy bien.

Maldito camper

Aunque el juego no se preste a francotiradores, siempre aparecerá uno para amargarte…

 La habilidad de los pilotos, o sea los jugadores humanos, de hacer parkour y los dobles saltos tomados de juegos de otros géneros, le dan una dinámica increíble a los combates, lo cual acrecienta aún más lo caótico y adrenalínico de las contiendas.

Después de dos minutos (o menos si acumulamos kills a nuestro favor), podremos llamar a nuestro titán, uno de tres tipos distintos, y personalizables al igual que nuestra clase de pilotos. Al ser un robot gigantesco con armas de destrucción masiva, puede parecer que al enfrentarse a los pilotos estén en clara ventaja. Pero lo cierto es que el balance en todos los aspectos es algo en que los desarrolladores se nota hicieron mucho hincapié. Los pilotos cuentan con armas anti-titán que son muy efectivas, siempre y cuando no te acerques lo suficiente como para ser literalmente arrollado por un titán. Y las luchas de titán contra titán son muy parejas también, sin importar de qué clase sean.

Carne de cañón

Los grunts sirven para muchas cosas, pero fundamentalmente para ser acribillados

 La variedad de armas, clases y titanes puede parecer acotada, pero en realidad es más que suficiente y hay una gran diferencia entre cada una de ellas, aunque no haya ninguna que sea la que debamos elegir claramente para poder mejorar. Es decir, todo es muy balanceado, con lo que la decisión de qué arma, mejoras y titanes utilizar será de acuerdo a nuestro gusto y estilo de juego.

Las rachas de muertes de los Call of Duty son reemplazadas en Titanfall por “burncards”, que podemos utilizar para mejorar o acelerar en distintos aspectos a nuestro piloto o titán. Podemos utilizar hasta 3 por combate, pero su efecto sólo dura hasta que nos maten.

Otro detalle que no se supo hasta último momento fue la cantidad de mapas y modos de combate con los que contaría el juego. En total son 15 mapas, lo que puede parecer suficiente, ya que es más que el promedio para un juego de este tipo, pero lo cierto es que siendo exclusivamente online, quedan un poco cortos. En cuanto a los modos de juego, aquí sí hay una gran deficiencia ya que son sólo 5: combate en equipo, donde gana el que acumule mayor cantidad de muertes, dominación, el típico modo en el que tenemos que controlar tres puntos en el mapa, capturar la bandera, el último titán en pie, modo en el que todos empiezan subidos a un titán y el último que quede es el ganador, ya que no hay regeneración, y finalmente cacería de pilotos, donde sólo se suman puntos al matar enemigos humanos. Es cierto que Respawn Entertainment ha develado que pronto añadirá nuevos modos de juego de forma gratuita, lo que nos hace pensar que lanzaron el producto antes de tenerlo 100% listo, a pesar de no encontramos con ningún bug importante, o lo que es más relevante, ningún tipo de lag al jugar online.

Los combates están limitados a 12 jugadores (6 contra 6), y aunque parezca un número demasiado reducido, tiene una razón de ser: los desarrolladores buscaron lograr un juego que sea muy parejo para todos los contendientes, en mapas contenidos y pequeños donde se lograra el mayor caos y flujo de adrenalina posible

Gráficamente no descolla. Se ve bien, pero no genial como podríamos esperar de un juego de nueva generación, y la falta de destrucción de los escenarios es molesto. Quizás para que pueda correr fluidamente a 60 cuadros por segundo de manera constante, ya que en ningún momento durante nuestras horas de juego apreciamos una falla en este sentido. La similitud con los Call of Duty es clara, aunque sea un mundo más futurista y en otra galaxia.

Podemos decir que Titanfall es innovador en varios aspectos, especialmente en el balance del juego y en lo fácil que será para un novato estar a la altura de los desafíos. Pero no creemos que sea un total replanteo de los FPS en general, como algunos consideraron. De hecho podríamos decir que muchos preferirán otro tipo de shooters más tácticos, como el Battlefield 4. Pero sí cumple con ser adictivamente divertido, sin importar que estemos jugando como pilotos o dentro de un titán (¡aunque manejar un robot gigante y matarse a tiros con otro es excelso!).

Podemos decir que Titanfall es innovador en varios aspectos, pero no creemos que sea un total replanteo de los FPS en general. Pero sí cumple con ser adictivamente divertido, sin importar que estemos jugando como pilotos o dentro de un titán.

Como puntos negativos, claramente tenemos que recalcar la falta de una campaña de un jugador, y la escasez de modos de juego, que puede hacer que si le dedicamos muchas horas de juego en poco tiempo, termine por saturarnos. Esperamos que Respawn Entertainment pronto cumpla con su palabra y nos provea de nuevos modos para divertirnos.

En resumen: si eres fan de los shooters en primera persona (y tienes una consola de Microsoft o una PC de alto rendimiento), vale la pena que experimentes Titanfall. Pero trata de hacerlo en ráfagas cortas para no saturarte.

TITANFALL
Plataformas: Xbox One / Xbox 360 / PC
Desarrollado por: Respawn Entertainment
Distribuido por: Electronic Arts / Microsoft
Género: FPS
Fecha de lanzamiento en EE.UU.: 11/03/2014

Analizado por: Nesherius – Analizado en: Xbox One
Escrito, narrado y editado por: Nesherius

Las cosas buenas

  • Extremadamente balanceado
  • Accesible para un novato
  • Adictivamente divertido

Las cosas malas

  • Sólo online / sin campaña de un jugador
  • Historia básica y genérica, e imposible de seguir durante las batallas
  • Escasos modos de juego