Análisis Ori and the Blind Forest

Duración: 8:45

Desde el momento en que vi el trailer de presentación de Ori and the Blind Forest en la conferencia de Microsoft en la E3 del año pasado el juego llamó poderosamente mi atención. Fundamentalmente por su estética visual única y llena de personalidad, pero también por lo poco que se alcanzó a mostrar de gameplay, que sugería un interesante y desafiante juego de plataformas. Tras jugarlo varias horas, ¿habrá sido certera aquella sensación?

Ori and the Blind Forest - Ori y Naru

En el mundo de los títulos independientes, podemos encontrar de todo. Juegos verdaderamente grandiosos o juegos que no deberían haber existido nunca. Juegos imaginativos y novedosos o juegos que son burdas copias de un exitoso título lanzado con anterioridad. Ori and the Blind Forest sin duda pertenece a la primera categoría en ambos casos, y con seguridad guardará siempre un lugar especial en nuestra juegoteca junto a otros grandes indies como Limbo, Castle Crashers, Super Meat Boy o Hotline Miami.

El juego comienza con la introducción del Árbol Espíritu, cuya luz le da vida a todo el bosque, y cómo en medio de una tormenta una de sus hojas se desprende, quedando huérfana muy lejos del árbol. Es entonces cuando Naru, uno de los habitantes del bosque, la encuentra y la adopta. Esta hoja de luz no es otra cosa que Ori, el personaje principal del juego y el que controlaremos durante el mismo. Tiempo después, por motivos que descubriremos más adelante en la historia, la vida en el bosque empieza a decaer y es entonces cuando Ori emprende su aventura para descubrir qué sucedió y tratar de restaurar la vitalidad del bosque.

De repente, la vida en el bosque decae

De repente, la vida en el bosque decae

Con este prólogo el juego apunta directamente al corazón del jugador, y la verdad en mi caso resultó tanto o más emocionante que uno de los mejores inicios de juegos, el de The Last of Us. No quiero dar muchos detalles para que puedas experimentar estas sensaciones por ti mismo si decides jugarlo.

Unos momentos después de iniciar nuestra aventura y tomar el control de Ori, nos encontramos con Sein, quien era la luz y los ojos del Árbol Espíritu y se encontró en medio del bosque cuando el árbol perdió sus fuerzas. Sein será el guía en nuestro camino y también quien atacará a las criaturas que nos encontremos en la travesía, lo que le da una jugabilidad particular al título, ya que podemos atacar con Sein y concentrarnos en esquivar los proyectiles moviendo a Ori.

La jugabilidad y la disposición del mapa asemeja a Ori and the Blind Forest a Metroid, ya que es un título de plataformas donde hay varios enemigos a los que enfrentar, caminos por los que trepar, algún que otro puzzle aquí y allá y puertas por abrir que nos revelan secretos por descubrir. El manejo de Ori con el stick izquierdo es extremadamente sensible, al estilo de Super Meat Boy. Esto nos da un gran control sobre nuestro personaje, pero también presenta un gran desafío al necesitar de gran precisión en nuestros movimientos.

El manejo de Ori con el stick izquierdo es extremadamente sensible. Esto nos da un gran control sobre nuestro personaje, pero también presenta un gran desafío al necesitar de gran precisión en nuestros movimientos

Comenzamos nuestra aventura con habilidades mínimas, pero a medida que progresemos iremos desbloqueando varias más (como el salto doble o trepar por las paredes, por ejemplo) que nos posibilitarán alcanzar recovecos a los que antes no podíamos acceder, así como superar ciertos obstáculos más fácilmente. Pero al mismo tiempo, estas nuevas habilidades harán de la muy sencilla jugabilidad del inicio una bastante compleja de dominar, con tramos del juego verdaderamente desafiantes, como el escape del Árbol Ginso. Justamente su alta dificultad es uno de los motivos que nos mantiene jugando horas y horas sin pausa, tratando de superarnos a nosotros mismos y poder por fin pasar una porción en extremo complicada. De acuerdo a tu destreza en el juego, completarlo puede llevarte entre 6 y 12 horas, lo cual es una duración promedio para un título independiente.

No podremos trepar paredes desde el inicio, pero progresando en la historia adquiriremos esa habilidad

No podremos trepar paredes desde el inicio, pero progresando en la historia adquiriremos esa habilidad

Desperdigados por el mapa y como recompensa al eliminar enemigos encontraremos orbes de diferentes colores: las verdes agregan un punto de energía a nuestra vida; las naranjas nos dan puntos de habilidad; y las azules nos dan Energía Espiritual, que se utiliza para guardar nuestra partida creando un Enlace de Alma en el momento que elijamos, o bien desbloquear ciertas puertas que sólo pueden abrirse con este tipo de energía.

Esta manera de guardar la partida es parte intrínseca de la mecánica de juego, ya que el título graba automáticamente sólo al encontrar árboles ancestrales (los que nos suelen otorgar habilidades nuevas) y en puntos específicos, esparcidos esporádicamente durante el juego. Elegir los puntos ideales donde grabar es una decisión estratégica importante, ya que la Energía Espiritual no se regenera automáticamente sino que debemos reponerla encontrando orbes azules en nuestro camino y eliminando enemigos. De utilizar indiscriminadamente este recurso, podemos vernos en la situación de no tener Energía Espiritual en un momento crucial para guardar la partida, porque acabamos de superar una sección particularmente difícil, o bien de no contar con la suficiente para abrir alguna puerta que apareció repentinamente en nuestro camino.

Elegir los puntos ideales donde grabar es una decisión estratégica importante, ya que la Energía Espiritual no se regenera automáticamente sino que debemos reponerla encontrando orbes azules en nuestro camino y eliminando enemigos

En estos Enlaces de Alma además será el lugar donde podremos intercambiar nuestros puntos de habilidad (que conseguimos recolectando orbes naranjas) por mejoras en una de tres categorías.

Mencionamos también que con Energía Espiritual podemos abrir ciertas puertas. Estas puertas típicamente nos dan acceso a algún secreto o tesoro escondido, mientras que hay otro tipo de puertas que deben ser necesariamente desbloqueadas para poder avanzar, pero que se abren con llaves que debemos hallar (la cantidad de llaves necesarias varía de puerta en puerta). También hay ocultos en el mapa trozos faltantes de unas piedras circulares grandes, que al encontrarlos y llevarlos hasta las respectivas piedras revelan secretos y nuevos lugares en el mapa. Lo único que lamentamos es que no podemos seguir jugando tras completar la historia, por lo que si nos quedó pendiente alguna orbe o secreto mientras avanzábamos, deberemos comenzar una nueva partida para completar el juego al 100%.

Si te gustan los juegos de plataforma, Ori and the Blind Forest te resultará divertido, e indudablemente presentará un gran desafío, que va incrementándose paulatinamente a medida que avanzamos.

Ori and the Blind Forest - Paleta de alto contraste

En general, los fondos son oscuros y opacos y los personajes claros y brillantes

Gráficamente, el juego luce espectacular. Está dibujado a mano, o al menos eso parece, y su diseño con una paleta de colores de alto contraste (fondos oscuros y pálidos versus personajes brillantes y claros) le da un “look” muy adecuado, además de único, aunque pueda trazarse una ligera similitud con el título del mismo género de Ubisoft del año pasado, Child of Light.

Su diseño con una paleta de colores de alto contraste (fondos oscuros y pálidos versus personajes brillantes y claros) le da un “look” muy adecuado, además de único

Si estéticamente el juego es exquisito, la música no hace otra cosa que combinarse perfectamente con lo que vemos en pantalla. No es grandiosa, más bien todo lo contrario; es sencilla y de acordes simples, con una cadencia moderada, pero refleja de manera impecable el ánimo de los personajes y la situación por la que atraviesan, además de erigirse en una de las grandes razones por las que la historia nos resulta emocionante.

Algunos usuarios se han quejado de esporádicas caídas en la tasa de cuadros por segundo y cuelgues en la versión del juego para Xbox One, pero nosotros no experimentamos nada de eso en ningún momento. Cabe resaltar que ya se han lanzado parches para el título para resolver estas cuestiones. El único bug con el que me topé, al principio me pareció que formaba parte de la mecánica del juego: en un momento dentro del Árbol Ginso, Ori se resbalaba de ciertas superficies que parecían ser las indicadas para caminar por sobre ellas. El hecho es que cuando esta situación me impidió seguir avanzando, decidí reiniciar el juego, con lo cual el problema desapareció.

Ori and the Blind Forest - Ori y Sein

Si te gustan los juegos de plataforma, no lo dudes ni un segundo: Ori and the Blind Forest es uno de los grandes exponentes del género. Es divertido, difícil, por momentos frustrante, pero que da grandes satisfacciones al completar tramos complicados. La historia es simple, pero no por ello es menos emocionante o significativa, y la dirección de arte, tanto de los gráficos como de la música, es sencillamente fenomenal. A nuestro criterio lo único que le falta es agregar algunos puzzles más. Pero los pocos que hay, son verdaderamente difíciles de resolver a la primera, al estilo de Limbo.

Y ahora me disculpan por favor, ¡debo seguir ayudando a Ori y Sein a restaurar el bosque!

Ori and the Blind Forest
Plataformas: Xbox One / PC // Más adelante: Xbox 360
Desarrollado por: Moon Studios
Distribuido por: Microsoft Studios
Género: Plataformas
Fecha de lanzamiento: 11/03/2015 en Xbox One y PC (sin fecha anunciada aún para Xbox 360)

Analizado por: Nesherius – Analizado en: Xbox One
Escrito, editado y narrado por: Nesherius

Las cosas buenas

  • Excelente jugabilidad, desafiante
  • Gráficos y música exquisitos
  • Historia simple, pero emocionante

Las cosas malas

  • No se puede continuar jugando tras completar la historia
  • Puede resultar frustrante en algunos momentos